Todo el mundo se imagina que una franquicia es una caja mágica donde el que la compra, de la noche a la mañana se hace millonario y nada más alejado de la realidad, veamos algunos puntos brevemente:

Una franquicia es la compra de la experiencia de un negocio que ha sido exitoso en un lugar y que queremos que sea replicado en otra localidad, ¿cuáles son los ingredientes necesarios?

Primero que nada, debe ser un negocio exitoso, es decir, un negocio que podemos comprobar que ha tenido éxito en una plaza, debe ser un negocio establecido formalmente, que nos brinde garantías, seguridad, con página web, con certificaciones, con sistemas de cómputo, con experiencia, etc.

Al adquirir una franquicia lo se busca es repetir ese éxito en otra plaza mediante el pago de unas cantidades tanto por el derecho del canon de franquicia (en donde pagamos el Know How del negocio) así como también, realizando pagos mensuales por concepto de regalías que nos darán derecho a hacer uso de la marca, recibir apoyo logístico, de mercadotecnia, de sistemas, de producto, etc.

Mucha gente piensa que una franquicia son tan solo los colores, el logo, las recetas o el mobiliario, la verdad es que esos aspectos sí están incluidos dentro de una franquicia pero lo que es realmente verdadero, es que lo que el cliente realmente está comprando es experiencia, misma que servirá para tener una curva de aprendizaje más corta y sobre todo, servirá para no cometer errores y de esta manera, garantizar de mejor modo la supervivencia del negocio y por lo mismo, asegurar que la inversión que se está realizando tiene un mínimo de riesgos.

La estadística de la Secretaría de Economía es muy clara, 80% de los negocios que se instalan de manera independiente, a los 5 años ya cerraron mientras que la estadística en franquicias es a la inversa, después de 5 años solamente un promedio del 20% de las franquicias cierra, esto quiere decir que la inversión en una franquicia requiere el trabajo, supervisión y dirección del inversionista o franquiciatario, adquirir una franquicia te minimiza el riesgo pero no quita la responsabilidad de atender o por lo menos supervisar un negocio que a final de cuentas es del inversionista.

Hay que tener cuidado con negocios que aparentan ser franquicias y se comercializan como tal, pero en la práctica son tan solo distribuciones, ¿cómo poder detectarlos?, fácil, en una distribución se pide que se invierta una determinada cantidad en mercancía, no hay manuales de imagen, de procesos, de publicidad, etc. no hay contratos de franquicia y tampoco existe una transformación del producto que se va a vender, esto es, tan solo se toma el producto y se vende directamente, esto es una distribución, no es una franquicia, no se deje engañar.