Al igual que en la sociedad, un derecho inalterable es el que todos los hombres nacen iguales, es decir, no importa su raza, creencia religiosa, género o color de su piel, todos tienen los mismos derechos, uno de ellos es el trato igualitario, un político coahuilense de triste memoria tenía por slogan “Tratar igual a los desiguales es desigual”, esto debido a que aún tratando bajo las mismas condiciones a todos, en muchas ocasiones, las capacidades de los individuos van cambiando, por este hecho, es necesario darles un trato especial para lograr la igualdad, en una sociedad civilizada y en los negocios, la confianza basada en un trato justo es fundamental.

En las franquicias sucede lo mismo, todos y cada uno de los inversionistas aportaron cantidades fuertes de dinero para poder participar o ser dueño de una franquicia, cada uno de ellos en lo general aportaron no una cantidad de dinero –lo cual obviamente si hicieron- sino que lo importante es que aportaron sueños, esfuerzo, ahorro, dedicación y por qué no decirlo, incluso aportaron sacrificio, aunque claro, cada uno en su medida y proporción.

Por este motivo, es importante que en la franquicia en donde Usted invierta, le garantice que recibirá un trato igualitario en proporción del tamaño de su unidad y de la cantidad de tiendas que sean de su propiedad, de esta forma, evitará situaciones incómodas tales como que a algunas tiendas se les da un trato y precio preferencial en todos los productos, mientras que otras franquicias no son tan iguales.

Este principio, no aplica únicamente en cuestiones de trato igualitario dentro de las franquicias como negocio, se trata también de la configuración del contrato, el contrato que se firme no debe ser leonino, entendamos por leonino a todo contrato que recurre a la mención de diferentes artículos, códigos y reglamentos que la gente normal no conoce -los bancos son expertos en este tipo de contratos- igualmente contrato leonino lo podemos percibir como aquel que una parte toma ventaja de la otra mediante trucos escritos, trampas y en sí, aprovechándose de la ignorancia y buena fe de la contraparte.

Un contrato justo en franquicias es aquel que en el contrato, establece derechos y obligaciones tanto para una parte como para la otra, estas cláusulas deben ser para ambas partes así como la penalización también, claro, debemos tomar en cuenta los costos que representa crear una franquicia y también, el costo comercial que tiene el cerrar una tienda por causa de un mal franquiciatario, es necesario aplicar el principio de igualdad en todo momento.