Si usted tiene un negocio, seguramente se ha enfrentado a la disyuntiva de querer hacerlo crecer, sin embargo, el problema de siempre es el dinero, el cual nunca es suficiente, además entran diferentes preguntas tales como: ¿Cómo controlar el negocio para que no lo roben?,  ¿Quién se encargará del funcionamiento de la nueva sucursal?, ¿Quién y cómo se va a controlar el trabajo de los empleados?, esta serie de preguntas tienen dos respuestas sencillas: La primera es con mucho dinero para hacer grandes inversiones en sistemas, inventarios, etc. o la segunda opción que es mucho más económica: simplemente convirtiendo el negocio en franquicia.

¿Por qué convertirlo en franquicia? Muy sencillo, mediante el formato de franquicia, una tercera persona (el franquiciatario o adquiriente), realizará todas las inversiones necesarias para instalar una copia idéntica de su negocio, ellos además le pagarán a Usted una cuota inicial de varios miles de pesos, también ellos le pagarán mensualmente una regalía por utilizar su marca y por si fuera poco, también le pagarán por los insumos o productos que Usted les venderá (con su correspondiente utilidad), para que ellos tengan mercancía que vender, lo mejor de todo: Mientras todo esto sucede, el valor de su marca cada vez tendrá mayor valor de mercado y sus ingresos se incrementarán dramáticamente, el costo es obvio, Usted ya no recibirá el 100% de las ganancias pero eso no es relevante ya que recibirá ingresos laterales.

¿Cómo convertir su negocio en una franquicia? La mecánica no es fácil, sin embargo, para ello existen despachos de consultoría para la creación de franquicias, estos despachos se encargarán de pedirle uno a uno, todos los aspectos que necesitan para la realización de los manuales, establecimiento de métodos, de procedimientos para poder documentar todo lo que sucede en su negocio, igualmente le deben dar orientación sobre aspectos legales, fiscales, administrativos, financieros, e incluso en las áreas de arquitectura, diseño, química (en caso de ser alimentos) y en sí todo lo que requiera el negocio para poder comercializarse adecuadamente, es decir, es su obligación llevarlo de la mano a Usted para que tenga éxito en su objetivo.

Algunos puntos importantes que hay que tomar en cuenta, son los siguientes: El despacho consultor no se debe dedicar única y exclusivamente a convertirlo en franquicia, el objetivo es que ellos mismos lo puedan comercializar, de nada le sirve a Usted tener los papelitos de franquicia si estos no se convierten en negocio que se refleje en su cuenta bancaria, igualmente, debe tener cuidado de aquellos despachos que le quieren vender diseños arquitectónicos “hechos por arquitectos de franquicias” o contratos legales “hechos por abogados de franquicias”, ese tipo de despachos lo que quieren es venderle servicios adicionales en lugar del objetivo principal que es convertir su negocio en franquicia.

Lo que Usted pagará por estos servicios, se debe recuperar en su totalidad con la primera venta de franquicia de su marca que se llegue a realizar, por lo general, el valor de utilidad para Usted se debe representar en ingresos equivalentes a 4 o 5 veces lo pagado en cada franquicia.